Como era de esperar, debido al uso de las tarifas planas de Internet para móviles, las compañías operadoras han sufrido una notable caída de ingresos en lo que a envío de SMS se refiere.
Utilizar aplicaciones de mensajería o clientes de correo, aprovechando el coste cero que suponen, era el paso lógico que, poco a poco, todos los usuarios de Internet en su móvil irían dando.
Así pues, como los operadores pretenden formar parte de este servicio tan de moda e incluso lucrarse con él a través de publicidad, MoviStar, Vodafone y Orange se proponen lanzar en nuestro país el nuevo servicio RCS-e.
RCS-e vendría a ofrecer a sus consumidores las mismas posibilidades que aportan aplicaciones del estilo de WhatsApp (envío de mensajes instantáneos, fotos, vídeos y archivos, compartir la ubicación, etc.) aunque, según las compañías, con mayor seguridad.
De todos modos, hasta ahora, los operadores no han intentado bloquear ninguna aplicación debido a que aún no pueden ofrecer una alternativa a la tendencia. Así, la pregunta que surge es si, una vez implementado el sistema RCS-e (comenzará en beta más o menos en el mes de agosto), nos obligarán nuevamente a usar sus servicios de mensajería y, lo que es peor aún, a ver publicidad a cambio de la gratuidad de éstos.